
Siempre fui consciente de tener un carácter de mierda, heredado, al parecer, de mi papá. Con lo cual todos concuerdan (excepto, claro, mi viejo). Es cierto, puedo ponerme muy densa e insoportable, exasperante, por lo meticulosa y vueltera (que me viene más bien de mi abuela materna) pero también por lo exigente con los demás. A veces parece que nadie es capaz de hacer las cosas como yo las quiero o como yo las haría (aunque últimamente estoy aflojando un poco con esto). En general, esto suele traer consecuencias nefastas (también a mi viejo), que tienen que ver con una cierta asociabilidad, y la incapacidad de disfrutar ciertos momentos.
Ciertamente, para descubrir todo eso hay que pasar una buena dosis de tiempo conmigo. Es decir no se nota a simple vista. Casi todas las personas que llegan a conocerme muy bien, y que conocen a mi papá, suelen traer a colación frases tales como "sos iagual a tu padre", "sos digna hija de tu padre", "parecés tu padre en pinta", y otras variantes.
Yo lo quiero mucho a mi papá, pero les aseguro que estas frases no me caen muy bien. La mayor parte del tiempo, voy luchando contra todos esos defectos, que son muy molestos, y hasta hirientes para los seres queridos.
Mi mamá, que sólo por el hecho de aguantarnos a mi papá y a mí ya se merece un monumento (como mínimo), no es para nada comparable a nosostros. Ella es una buena persona. Sociable y comunicativa. No sólo es buena, sino que además es inteligente, y cuando hace el bien, en verdad hace mucho bien. Mi mamá tiene un corazón enorme, pero más grande es su hombro, donde carga vaya a saber cuánta queja, y cuánto dolor. Una fuerza impresionante que no sé de dónde saca. Elige siempre ayudar a los demás, tiene un don especial, porque entiende a las personas. A simple vista alguien podría confundirla con una de esas señoras que hablan hasta por los codos. Es cierto que es muy conversadora, a veces monologuista, pero de seguro tiene los oídos más grandes que la boca. Ella sí escucha. Y como es inteligente además de escuchar entiende. Cuando alguien entiende, en verdad puede hacer mucho bien (y no es una publicidad encubierta, porque aunque mi mamá es psicóloga no trabaja por cuenta propia sino para el Estado). En fin, en algún momento postée
algo sobre ella un poco más volado, y más triste.
Ayer, volvíamos del hospital, estaba oscuro aunque no eran más de las ocho. Manejaba mi marido. Muertos de cansancio, charlábamos un poco para mantener la atención despierta. Normalmente, cuando volvemos del hospital intercambiamos opiniones acerca de temas delicados que no nos animamos a mencionar delante de M. Él me dijo que les estaba haciendo bien a todos, que les daba las fuerzas y me agradeció. Pero qué me vas a agradecer, bobo, no ves que es natural, le dije yo sinceramente. Me respondió: "Sí, tenés el carácter de mierda de tu papá, pero también sos hija de tu mamá. Con eso dije todo. Por eso me casé con vos."
Creo que es lo más hermoso que me han dicho en toda mi vida.